¿Cómo actuar ante un terremoto?
Cuando hablamos de la sismicidad de la Península Ibérica en la entrada anterior, vimos que, aunque no seamos conscientes, nos encontramos en una región tectónica y sísmicamente activa. Y aunque en las últimas décadas, muy pocos terremotos han alcanzado una magnitud 6, y solo dos superaron la magnitud 7 (el terremoto de Dúrcal y el de Cabo San Vicente), no podemos olvidar que la amenaza sigue estando ahí, más si lo que consideramos es la intensidad y no la magnitud. Porque si tenemos en cuenta los daños producimos por los terremotos, cuyo origen ya conocemos, debemos tener en cuenta que en los últimos dos siglos, dos terremotos han alcanzado el nivel de terremoto catastrófico (intensidad X-XI) y más del doble el de terremoto destructivo (VI-IX), entre ellos el doble terremoto de Lorca. Todo esto nos sirve para hacernos una idea de lo que podemos encontrarnos en cualquier momento en la Península Ibérica, pero tampoco debemos olvidar que hay otras regiones con más actividad sísmica, regiones en las que podemos viajar por diversos motivos y en las que podemos encontrar un terremoto de gran intensidad. Por todo esto, es muy importante saber qué hacer y qué no hacer cuando nos enfrentemos a uno de estos eventos naturales catastróficos. Y es que la mayoría de muertes que se producen durante un terremoto son resultado de un completo desconocimiento de lo que se debe hacer, pero sobre todo de lo que no debemos hacer jamás.
Figura 1: Trabajos de rescate tras el terremoto de Lorca el 11 de mayo de 2011 (fuente: mayolcmc.blogspot.com).
Lo primero que tenemos que hacer es estar preparados. Si se vive o estamos en una zona con elevado peligro sísmico (probabilidad de que ocurra un terremoto de cierta importancia sin importar los daños que pueda causar), lo primero que se debe hacer es tener todo preparado para el momento en el que ocurra el terremoto. Esto es muy común en las áreas de Japón o California, pero no estaría de más que en Andalucía también se empezara a tener en cuenta. En este sentido la premisa principal es que nunca sabemos en qué circunstancias nos va a pillar el terremoto, si en la cama durmiendo, en el trabajo, en la escuela, etc., y por ello, hay que prever cualquier posible situación futura. Pero como no podemos tener todo nuestro entorno controlado, lo mínimo que podemos hacer es que, al menos en nuestra casa, tengamos tomadas una serie de medidas para el supuesto en el que el terremoto nos pille allí.
Figura 2: Mapa de peligrosidad sísmica en el mundo. La Península Ibérica se encuentra en el rango de baja a moderada (fuente: International HPC Summer School
June 3, 2014, University of Southern California).
De esta forma, una de las cuestiones más importantes es tener almacenada agua embotellada y comida no perecedera. Esto es de vital importancia, ya que si la casa se nos viene encima podríamos permanecer atrapados bajo los escombros durante días o semanas. En ese tiempo, en el que en muchos casos no podemos hacer otra cosa que esperar y luchar por sobrevivir, tener algo que llevarse a la boca o líquido disponible que nos mantenga hidratado son cuestiones cruciales si queremos salir con vida. También, en este sentido, puede ser importante tener un silbato o algo con lo que hacer ruido, ya que si hacemos señales sonoras mientras permanecemos enterrados estaremos advirtiendo de nuestra posición a los grupos de rescate, que muchas veces, el problema de sacar a la gente con vida, reside en no saber su localización exacta y buscar al azar entre todos los escombros, lo que hace perder más tiempo.
Figura 3: Alimentos no perecederos (fuente: https://www.ampaelcantizal.es/operacion-kilo-recogida-alimentos/)
Otro asunto que habría que considerar tener en el hogar es un botiquín de primeros auxilios preparado. Porque durante el terremoto puede ocurrir prácticamente cualquier cosa y no sabemos si nosotros, o alguien cercano, acabaría herido, por lo que el botiquín sería de gran ayuda en ese supuesto. En el mismo sentido, también conviene tener linternas a mano y un móvil para estar informados de la situación y poder comunicarnos con las personas del exterior. También, el Instituto Geográfico Nacional (IGN), aconseja en su página web (http://www.ign.es/web/ign/portal) saber cómo cortar el suministro de agua, luz y gas para evitar cortocircuitos e incendios. En el caso de que estos se produjeran, también aconseja tener un extintor para ser capaces de apagarlo antes de que la situación se complique más.
Los simulacros son una buena forma de mantenerse alerta de cara a un posible terremoto. Con estos simulacros se busca que la población esté mentalmente preparada para una situación estresante como es la de sobrevivir a un terremoto. Gracias a ellos no solo se consigue naturalizar nuestro comportamiento ante un evento de estas características, sino que también podremos saber cuáles son las zonas seguras y las salidas de emergencia de nuestro entorno, tanto de nuestra propia casa como de nuestro trabajo o en caso de niños y adolescentes, del colegio o instituto.
Figura 4: Simulacro en un colegio de Sevilla para aprender a protegerse de un terremoto (fuente: https://www.lavanguardia.com/local/sevilla/20160401/40803120621/sevilla-ceuta-se-preparan-ante-terremotos-con-simulacros.html)
Si el terremoto ya ha comenzado lo primero que tenemos que hacer es mantener la calma y actuar de una manera lo más fría posible. La sacudida del terremoto suele durar decenas de segundos o unos pocos minutos, así que debemos ser rápidos protegiéndonos. Como nos puede pillar en cualquier parte, conduciendo, fuera de un edificio, dentro de este, no hay una guía que podamos seguir al pie de la letra, por lo que hay que tomar una serie de medidas diferentes dependiendo de la situación.
Si estamos dentro de un edificio, no salir de él, pero debemos alejarnos de objetos móviles como libros, jarrones, lámparas, etc., y también de ventanas y espejos. Lo más importante dentro de un edificio es seguir la técnica de agacharse, cubrirse y agarrarse, lo mejor bajo una mesa o un escritorio. En el caso de que no hubiera nada de esto, deberemos acuclillarnos y protegernos la cabeza con los brazos.
Figura 5: Técnica de agacharse bajo una mesa o escritorio, cubrirse y agarrarse (fuente: https://www.terremotos.org)
Si estamos fuera de un edificio y no vamos en un coche, deberemos ir a un espacio abierto, y cuanto más amplio mejor, evitando así que nos caiga algo encima. De lo contrario si estamos conduciendo o dentro de un coche, lo mejor será detener el vehículo en un lugar seguro, encender las luces de emergencia y permanecer en el interior hasta que todo haya pasado.




Comentarios
Publicar un comentario